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| Plan de Desarrollo Urbano de las Areas Metropolitanas del Pacífico y del Atlántico / VOLUMEN I | |||||||||||||||
1.0 Presentación y AntecedentesLa elaboración del Plan de Desarrollo Urbano de las Áreas Metropolitanas del Pacífico y del Atlántico (Plan de Desarrollo) fue otorgada al Consorcio Dames & Moore; Wallace Roberts & Todd; HLM, S.A.; Yachiyo Engineering Co. Ltd. y Price Waterhouse (D&M/HLM/WRT/YEC/PW) a través del Contrato de Servicios de Consultoría No 1-96 suscrito con el Ministerio de Vivienda (MIVI) de la República de Panamá el 20 de noviembre de 1995. El MIVI emitió la orden de proceder con la elaboración de dicho Plan el 7 de marzo de 1996 y el Consorcio inició las actividades correspondientes el 8 de abril de 1996, con un plazo de finalización estipulado en 18 meses y un valor de los estudios de $2,795,000. La Adenda No. 1 al Contrato firmada el 3 de julio de 1997 amplia el plazo contractual hasta el 24 de noviembre de 1997. Un acuerdo suplementario estipula incluir los costos de los estudios correspondientes a la ampliación del área de estudio y la Adenda No. 3 incluye una ampliación adicional de la entrega del Plan de Desarrollo para el 22 de diciembre de 1997.
Este convenio, entre sus componentes principales, incluye el Plan de Desarrollo Urbano de las Áreas Metropolitanas del Pacífico y del Atlántico con el objetivo de integrar el Área del Canal a las Áreas Metropolitanas y de asistir al MIVI para mejorar los procedimientos de planificación y control de desarrollo urbano de las ciudades de Panamá y Colón y de sus áreas de influencia correspondientes. El mapa R1 (Área de Estudio) presenta la extensión territorial que cubre el Plan de Desarrollo, la que corresponde a una superficie de 320 mil hectáreas dentro de los distritos de Panamá, San Miguelito, Arraiján, La Chorrera, Chepo y Capira en el Pacífico, y el distrito de Colón en el Atlántico. Estos distritos tienen una población de 1,135,000 habitantes en 60 corregimientos. 2.0 Objetivos del Plan de DesarrolloLas necesidad de elaborar un Plan de Desarrollo Urbano para las Áreas Metropolitanas del Pacífico y del Atlántico se hizo apremiante con la firma del Tratado del Canal de Panamá de 1977. La ejecución del tratado ofrece la posibilidad de incorporar el Área del Canal, sus recursos naturales e infraestructuras a las Áreas Metropolitanas, lo que incluye una superficie urbanizable de cerca de 13 mil hectáreas, un área equivalente al 26% del actual cordon urbano (ver Mapa R2). Esta posibilidad representa un gran desafío, pero a la vez una oportunidad única de crear un nuevo marco técnico, jurídico e institucional para la planificación urbana y el manejo de los valiosos recursos naturales del área central de la República de Panamá. El Plan de Desarrollo tienen dos objetivos generales principales:
3.0 Metodología del Plan de DesarrolloDe acuerdo con los Términos de Referencia del Contrato de Servicios de Consultoría, la formulación del Plan de Desarrollo prosigue un trabajo de estudio basado en lo siguiente:
Esta metodología garantiza un proceso racional de planificación bajo el cual puede administrarse el crecimiento de las Áreas Metropolitanas. Sin embargo, se debe reconocer, y aceptar, que el acto de planificar una amplia región urbana por un período de 25 años involucra, por la naturaleza misma de las complejas variables abarcadas, un ejercicio de previsión y ordenación de una realidad en constante cambio. Es así por ejemplo, que la metodología propuesta tuvo que absorber el impacto de un crecimiento económico para las Áreas Revertidas de magnitud superior a aquel previsto en el Plan General (ver sección 6.1 de este resumen, y el capítulo 5.2 del Volumen II del Plan de Desarrollo) . Asimismo se comprobó la necesidad de agregar el Corredor Transístmico al enfoque de estudio dado la creciente gestión urbana que potencialmente atenta contra el abastecimiento de agua para las operaciones del Canal. Más importante aún, tras esbozarse en el Diagnóstico Estratégico las implicaciones de las tendencias de crecimiento actuales conjuntamente con las políticas nacionales destinadas al fomento del libre mercado, se elaboraron metas y políticas puntuales para cada componente del Plan de Desarrollo, hecho que ayudó a limitar el universo de alternativas de desarrollo y a guiar con mayor precisión la elaboración de estrategias de desarrollo en apoyo a un concepto urbano preferencial. Estas circunstancias
(típicas de los países que atraviesan períodos de
rápida transformación), indican que cualquier plan a largo
plazo debe tener la flexibilidad de aceptar cambios y, al mismo tiempo,
proveer un contexto 4.0 Implicaciones de un Futuro no PlanificadoLas Áreas Metropolitanas de Panamá y Colón, pero especialmente las áreas del Pacífico, se han gestado y desarrollado bajo escasos instrumentos de planificación. Más bien, estas áreas se han estructurado de acuerdo con la combinación de fuerzas de mercado diversas, dinámicas y, algunas veces, en conflicto, tomando en cuenta su conjunción con diferentes niveles de intervención por parte del sector público.
Sin un plan de ordenamiento urbano, este patrón de desarrollo continuará (ver Mapa R3), manteniéndose la tendencia de crear corredores de atracción para comunidades dormitorios de bajos ingresos, cuya población deba recorrer unas distancias largas y cada vez más congestionadas a las fuentes de empleo. Aún peor, al abordar estos corredores de la cuenca del Canal de Panamá por el Corredor Transístmico y la propuesta Autopista Colón-Panamá, se incrementará el impacto ambiental sobre los recursos hidrológicos que sustentan las operaciones del Canal, comprometiendo su viabilidad económica, a pesar de las recomendaciones de la Ley 21 de 1997 que crea el Plan Regional y el Plan General para el uso y conservación del área del Canal. Los problemas engendrados por la tendencia de desarrollo actual afectan negativamente la calidad de vida de la población de la siguiente forma: Vivienda: En la actualidad, un 48% de las viviendas en las Áreas Metropolitanas del Pacífico pertenecen al sector semiformal e informal.
FIGURA R-1
Ambiente: El patrón tendencial hacia asentamientos dispersos y de baja densidad afectará el medio ambiente, principalmente la calidad de las aguas en las cuencas de mayor captación del desarrollo urbano: la del río Juan Díaz en el Pacífico, y la del río Chagres en la Cuenca del Canal de Panamá. Sin medidas de protección y/o mitigación, se pueden esperar en estas y otras cuencas efectos tales como la erosión de los suelos y la sedimentación en los lagos y cauces, la pérdida del manto vegetal, incluyendo manglares, el incre-mento de inundaciones en las zonas bajas, y la contaminación de los cuerpos de agua con su correspondiente impacto sobre la salud pública. Las enfermedades de orígen hídrico son de especial preocupación. Se estima que en 1995, 130 mil días-hombre fueron perdidos por causa de enfermedades gastrointestinales. De no adoptarse medidas
guberna-mentales dirigidas a reorientar el patrón actual y tendencial
del crecimiento de las Áreas Metropolitanas, el país tendrá
en sus manos una situación social, ambiental y económicamente
insostenible. |