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| Plan de Desarrollo Urbano de las Areas Metropolitanas del Pacífico y del Atlántico / VOLUMEN I | ||||||||
13.0 Ejecución del Plan de DesarrolloLa autoridad planificadora (MIVI) tiene la tarea crucial de administrar, influir, y promover el uso del espacio dentro de las Áreas Metropolitanas. A continuación se resumen los principales aspectos de esta tarea en los temas de organización y coordinación institucional, instrumentos de control, promoción y gestión, monitoreo y evaluación, y la implementación de los planes por fases. Dada la complejidad administrativa de relacionar con coherencia los objetivos sociales, económicos, físicos y ambientales de los distintos distritos y jurisdicciones dentro de las Áreas Metropolitanas, se propone la creación de un Consejo de Desarrollo Urbano. El mismo estará conformado por representantes del sector público y privado con capacidad de tomar decisiones y emitir opinión en torno al desarrollo urbano del Área Metropolitana. Se recomienda, así mismo, la creación de un Comité Asesor del Plan, integrada por directivos o profesionales especializados de las unidades o instancias técnicas del Gobierno central, universidades, municipios y gremios profesionales con competencia y responsabilidades en el desarrollo de los Planes de Desarrollo. Los miembros, entre otras atribuciones, brindarían opiniones técnicas en cuanto a reglamentos y medidas que deban aplicarse para el cumplimiento cabal de las políticas y planes vigentes. Dentro de la Dirección General de Desarrollo Urbano (DGDU) se propone la creación de una Unidad para administrar el Plan de Desarrollo. Esta unidad deberá estar conformada por una serie de áreas especializadas que en su conjunto coordinación administración e implementarán el Plan de Desarrollo Urbano. El Diagrama No. 1 presenta el esquema del sistema de administración del Plan de Desarrollo. Con la estructura organizacional descrita en le Diagrama No.1 y con la confianza que el Ministerio de Vivienda asuma todas las funciones que la Ley le otorga en el campo de la planificación urbana metropolitana, se puede lograr una eficiencia y eficacia administrativa en todo el proceso del desarrollo urbano de las áreas metropolitanas. Para garantizar el éxito del proceso de la administración del Plan, el Ministerio de Vivienda tendrá que desarrollar los reglamentos necesarios de acuerdo a la Ley, estructurar y mantener los mecanísmos de coordinación intra e intersectorial y fortalecer la Dirección General de Desarrollo Urbano. Para cumplir a cabalidad la responsabilidad que implica liderar el proceso de desarrollo urbano, se plantea la estrategia institucional de establecer una etapa transitoria de puesta en marcha del proceso de planificación y administración del desarrollo urbano metropolitano, con un enfoque de descentralización gradual de acciones y trámites hacia el ámbito municipal, que promueva la participación ciudadana en el desarrollo urbano metropolitano y concentre los esfuerzos de la Dirección General de Desarrollo Urbano (DGDU) en las tareas inherentes a su papel de rector del proceso. Se propone que la actual DGDU actúe como la Autoridad Urbanística en uso de las atribuciones contempladas la su Ley Orgánica del Ministerio de Vivienda. Se sugiere institucionalizar un proceso de consulta y de toma de decisiones a través de reuniones frecuentes con los
La proximidad física, cultural y de información de los municipios dentro de la comunidad que representan, los coloca en una posición estratégica para operacionalizar las políticas regionales del desarrollo urbano. Para lograr esto, el Ministerio de Vivienda deberá fortalecer su función rectora de la política de desarrollo urbano y emprender un programa intensivo de capacitación de municipios y organizaciones locales. La estructura administrativa actual del Ministerio de Vivienda no puede acomenter la nueva responsabilidad de la implementación del Plan sin una adecuada asignación de fondos. Se propone un presupuesto de 12.6 millones de balboas para los gastos de funcionamiento y equipamiento por 5 años a partir de su implementación. La ejecución
del Plan de Desarrollo se fundamenta en cuatro conceptos de control para
efectos de la administración, promoción y monitoreo del
desarrollo anticipado: Sectorización Geográfica: Consiste en varios sectores distribuidos dentro de los límites metropolitanos, los que le permitirán a la Unidad Técnica de Coordinación, familiarizarse con los problemas y oportunidades de áreas urbanas reconocibles y homogéneas. Macrozonas: Designaciones de conjuntos de usos de suelo urbanos con funciones e intensidades compatibles y armónicas. Dentro de las macrozonas no se delimitan los usos por lote; esto quedaría más bien sujeto a las predilecciones del mercado, siempre y cuando se cumpla con el objetivo urbano de la zona. Áreas Especiales: Son aquellas cuyo carácter histórico o localización estratégica dentro de la trama urbana merecen especial atención, estudio y monitoreo. Entre ellas se incluyen el Casco Viejo de la ciudad de Panamá y de Colón, los litorales del Pacífico y Atlántico, y el aeropuerto de Tocumen y su entorno. Tales áreas deben ser tratadas como zonas superpuestas a las Macrozonas. Una vez se conviertan los planes en instrumentos legales, la función de implementación por parte de las autoridades adquiere el carácter de enlace con las otras autoridades que ejercen poder de decisión sobre distintos aspectos del futuro desarrollo y de promoción de los conceptos de descentralización urbana por medio de la creación de una estructura multinodal. Hacia este fin, el MIVI debe realizar actividades de gestión, coordinación, y estímulo permanente que dirijan las tendencias competitivas del mercado, organismos cívicos locales, y asociaciones de propietarios, sobre los diversos nodos urbanos. arriba Debe establecerse un proceso de constante monitoreo y evaluación con el fin de determinar si, y en qué grado, las metas y objetivos del Plan de Desarrollo están cumpliéndose, y de definir la necesidad, con base en condiciones cambiantes, de hacer modificaciones a los planes a través del tiempo. Tal proceso debe incorporar tres programas separados pero interrelacionados: Una revisión
general de los planes, como mínimo cada 3 años y como máximo
cada 5, bajo la tutela de la Dirección General de Desarrollo Urbano; El Plan de Desarrollo Urbano está programado en tres etapas consecutivas 1995-2000 (corto plazo), 2001-2005 (mediano plazo), 2006-2020 (largo plazo). Como los beneficios que se pueden derivar de la planificación y ejecución de las políticas, programas y proyectos propuestos son acumulativos, el diseño incremental de las etapas es clave para lograr un éxito notable. En la primera
fase 1995-2000, el Plan de Desarrollo ha verificado que las inversiones
en proyectos de transporte, infraestructura y equipamiento comunitario
ya están comprometidos. La mayoría de estos proyectos ya
se encuentran en proceso de desarrollo, finalizando o en las últimas
etapas de planificación. Estos proyectos provienen de decisiones
tenden-ciales debido a que un plan de desarrollo a nivel metropolitano
no existía para guiarlos. Es notable que en ésta y en la
siguiente etapa, una porción significativa de las inversiones está
dirigida a apoyar el crecimiento acumulado en las Areas Revertidas de
Ancón y Cristóbal. Esta sección
del informe tiene una estrecha vinculación con las secciones de
transporte e infraestructura, pero el insumo más importante que
apoya las decisiones de ejecución salen del Programa de Inversiones
(Volumen V).
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